| X-men. Informacion
sobre la pelicula Xmen. Todo lo que quieres saber sobre
Xmen. |
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X MEN
Los
mutantes siguen luchando contra una sociedad que les teme
y no confía en ellos. Su causa es aún más
desesperada tras una increíble ofensiva en manos de
un desconocido agresor con extraordinarias habilidades. Todos
los indicios señalan que ha sido obra de ellos.
El
sorprendente ataque renueva el clamor de los políticos,
y el pueblo en general, a favor de un decreto con el que
se cree un registro de mutantes. Al frente del movimiento
antimutante se encuentra William Stryker, un antiguo comandante
del ejército y científico, del que se rumorea
que hace experimentos con mutantes, el cual comienza una
ofensiva militar a gran escala sobre la mansión de
Xavier y su Escuela para Jóvenes Superdotados.
Dos
generaciones de X-Men unen sus fuerzas con un más
que improbable aliado para combatir una nueva amenaza, esta
vez humana.

X MEN 2
Oficialmente X-Men 2 se basa en el guión de
Dan Harris y Michael Dougherty, a partir de un argumento de
David Hayter (guionista de la primera entrega), Zak Penn y
el propio Bryan Singer.
El arranque resulta espectacular, presentándonos a un nuevo
personaje de la saga, Rondador Nocturno, quien no precisa ni
una sola palabra para mostrarnos sus sorprendentes
habilidades. El director amplía este particular universo
mutante con varios personajes nuevos, pero esta vez opta de
forma acertada por presentarlos sobre la marcha, sin detener
la acción. La duración de la película es más larga que su
precedente, 135 minutos contra 100 de la anterior, pero no
se hace en absoluto pesada. Otros aciertos son tanto la
banda sonora de John Ottman como el trepidante montaje en
las escenas de acción. Yo particularmente me quedo con la
pelea entre Lobezno y Dama Mortal, garras contra garras,
aunque el resto de escenas no desmerece.
Por supuesto, en este baile casi ininterrumpido de
personajes, unos salen mejor parados que otros. Aunque todos
los actores muestran aplomo, para mí los mejores son Hugh
Jackman, quien se ha metido a Lobezno en el bolsillo, y un
fascinante Ian McKellen, muy alejado de su famoso Gandalf,
quien nos recrea con su particular versión del Hannibal
Lecter en el Silencio de los corderos (la escena de su huida
de la prisión es uno de los momentos cumbres del film). El
resto de los actores está a la altura, aunque no todos
brillen con igual intensidad. Mención aparte merece Brian
Cox en su papel de William Stryker, uno de los villanos más
redondos y profundos que se pasean por las pantallas. Por
cierto, Cox fue el primer Hannibal Lecter en el cine (Hunter,
de Michael Mann, 1986).
Tal vez lo peor de X-Men 2 sea el final, excesivamente
convencional y que por su aparatosidad parece sacado de
alguna película de James Bond, ya se sabe: la consabida
destrucción de la base del malo de turno. Aunque el director
sabe mover con soltura el grupo de actores no deja de
parecer que los unos estorban a los otros en algún momento
de la acción. Sin duda con menos personajes el film habría
sido más fluido. El presupuesto de 120 millones de dólares
chirría en un par de ocasiones, como muestran los pobres
efectos especiales en la creación de fuego por parte de
Pyros. No obstante, el diseñador Guy Dyas (también
responsable de The Matrix Reloaded) casi siempre se muestra
solvente. Cuentan que llegó a crear personalmente más de
2.000 dibujos para construir tan fastuosos decorados. Al
parecer la reconstrucción del Despacho Oval del Presidente
de EE.UU., mesa presidencial incluida, les costó más de dos
meses de arduos trabajos. Eso sí, los bellos paisajes
canadienses merecen la pena a pesar de no estar demasiado
aprovechados.
Resumiendo: película coral con excelentes efectos especiales
que, aleluya, están para reforzar las buenas
interpretaciones, dirección firme y un cóctel con grandes
dosis de acción, violencia y... romance.

X MEN 3 : La decisión
final
Enésima
adaptación cinematográfica de un clásico del cómic de Marvel,
X-Men3: La decisión final, dirigida por un arrojado Brett
Ratner, representa tan solo un peldaño más en la evolución
de una saga ya sobreexplotada en el cine, por mucho que
pretendan convertirla en un final. La excesiva parquedad en
el metraje (apenas 101 minutos que se hacen muy cortos)
provoca que la trama avance a ritmo frenético, quizá
apropiado para los fanáticos de los cómics de la Patrulla X
que ya conocen los vericuetos del mundo mutante, pero que se
antoja excesivo en una sala de cine de público menos
específico. El argumento, interesante a priori, diluye su
inicial y prometedor gancho en medio de reiterativas
secuencias de lucha que ni siquiera dan idea del poder de
los mutantes.
El planteamiento comienza de forma francamente poderosa: los
humanos sintetizan un “remedio” contra las mutaciones (olé
la panacea universal sacada de la manga) que provoca
numerosos enfrentamientos en la llamada “comunidad mutante”.
Cada uno de ellos se ve obligado a elegir entre una
normalidad jamás disfrutada y su integración en un mundo de
iguales que ya nunca será lo que un día fue. El dilema, por
otra parte ya presente en las dos anteriores películas de la
saga, resulta cada vez más poderoso, y polariza
definitivamente a los mutantes. Incluso entre los X-Men
conviven diferentes formas de enfrentarse a tan difícil
elección, aunque finalmente se unirán para combatir a sus
enemigos. No nos engañemos, desde el primer minuto la
película promete, enseña sus bazas, pero ilusiona para
finalmente desembocar en una orgía de chistes fáciles y
mamporros de barrio.
Charles Xavier y Magneto personifican dos modos distintos de
convivir con la mutación. Mientras que el primero busca con
ahínco un peligroso y débil equilibrio con los humanos, el
segundo cree ser el elegido que podría llevar a los mutantes
a conseguir el dominio sobre la Humanidad. La denuncia
social y la tolerancia al diferente vuelven a ser la tónica
en la que se sustenta el argumento, y al menos en su primera
parte mantiene muy bien el tono. X-Men3 es, a mi modo de
ver, una película cercenada: tras este comienzo digno de la
saga del cómic de Stan Lee y Jack Kirby, con un tempo muy
bien definido y un interés creciente, nos encontramos con un
sinfín de duelos dialécticos banales, batallas con mucho
mutante pero poca espectacularidad, reiteraciones de
diálogo, delirios humorísticos y episodios sensuales, y sí,
algunos aciertos.
Se nota el cambio de director, aunque suene a crítica
recursiva. Brett no es Bryan Singer, a quien primero se
encargó la confección de esta película, que rechazó por ver
su nombre junto a la esperada Superman Returns, y eso se
nota. La acumulación superlativa de personajes priva al
espectador de la siempre básica identificación con ellos,
que se deja de forma aventurada al argumento general, que
apela a tocar la fibra sensible. Lo acelerado de las
secuencias de la segunda parte de la película no deja
espacio para otra cosa que no sea la acción pura y dura.
Los personajes, salvo Xavier (Patrick Stewart), Magneto (Ian
McKellen) y Jean Grey (Fénix), son apenas máscaras
impávidas, soldados obedientes de la trama, con sus recursos
interpretativos sujetos con corsé. Y en una película que ha
de ser forzosamente coral, solo tres personajes no pueden
sustentar una línea dramática. Mención aparte merece Lobezno
(Hugh Jackman), el héroe duro, moralista y solitario de la
película, cuyo protagonismo es ya excesivo en detrimento de
sus poderosos compañeros, pero que sorprende con una
actuación muy expresiva, sobre todo en momentos dramáticos;
está a la altura de la confianza que los productores han
puesto en él desde el inicio. Esperábamos más de Pícara (Anna
Paquin), que es apartada de la trama con una excusa bastante
pobre, de Tormenta (Halle Berry), que aunque se la ve en
algunas escenas su personaje dista mucho del desarrollado en
el cómic, de la Bestia (Kelsey Grammer, el inolvidable
Frasier Crane), alias “peluche”, del que solo sabemos que es
un buen diplomático y sabe matar, de Cíclope (James Marsden),
al cual apenas se ve, de Ángel, que solo tiene una aparición
estelar y ya está, y se echa de menos al Rondador Nocturno,
que ni aparece por el escenario… por supuesto hay escenas
memorables, pero también mucho metraje vacío. El bando de
los que desean someter a la raza humana adolece de poderosos
lugartenientes… tan solo un puñado de jóvenes de estética
cyber-punk son los encargados de sustentar al bando que
lideran Magneto y Pyros… y una soberbia Mística,
interpretada por Rebecca Romijn.
Pese a que el título podría resultar equívoco, X-Men3: La
decisión final podría no ser la última película de la saga
ni mucho menos. Antes del estreno, se daba por segura la
producción de una película basada en el popular personaje
Lobezno, y quizás que los X-Men como tal terminasen ahí.
Pero el final (tras los títulos de crédito) deja abierta una
posible continuación, señal inequívoca de una verdad
universal hollywoodiense que todo el mundo admite hoy en
día: cuando el cine se llena, la bolsa suena. Si las
taquillas se llenan, habrá X-Men 4, sin duda, más allá de
Lobezno incluso.

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